martes, 5 de febrero de 2013

VARGAS

Te llega tu último pedido: los cinco CDs que te faltaban de la Vargas Blues Band, siempre menospreciados en su propio país. El pedido lo recoge tu madre, por cuestión de horarios, y cuando te llama por la noche, con una voz suave pero firme, te hace ver la luz: ¿no te parece un insulto a Dios, cuando tanta gente en tu propio barrio pasa hambre, gastarte el dinero en discos? Desde hace relativamente poco, por una serie de circunstancias, has pasado de agnóstico a creyente, o sea que el argumento es irrefutable. Esa noche la pasas en vela, escuchando en agradecimiento uno tras otro los discos de la Vargas. Al fin has enfrentado la realidad, y si Dios está por medio no vas a fallarle.

Al día siguiente te pasas por la casa de una familia de tu propia calle que sabes muy necesitada,  con cinco paquetes de macarrones y 5 de lentejas. Te colman a besos, pero tú sabes que sólo haces lo correcto.

Esa misma semana te pones en contacto para colaborar con tu banco de alimentos, y estableces un horario de 5 a 7, lunes, miércoles y viernes. Los voluntarios son el soporte fundamental de los Bancos de Alimentos. Llevan tareas de dirección, contabilidad, almacén, transporte, aprovisionamiento...Además haces una donación mensual

Te sientes mucho más pleno que cuando comprabas discos, y tienes tiempo de reescuchar, por ejemplo esa caja de 16 CDs de Sidney Bechet que sólo has escuchado una vez, y a medias. Tu vida tiene un sentido.

Un día, una sorpresa desagradable. En el reparto cotidiano de alimentos, una conocida del barrio, casi una amiga, se te abraza de repente y te cuenta que la han desahuciado. Sin pensarlo, le dices "vente a mi casa, es muy vieja, pero tiene dos habitaciones libres. EL único problema es cómo le caigas a la gata". La consigues hacer sonreir. "Pero no tengo trabajo ni dinero"-te dice. Del alquiler me encargo yo, como hasta ahora, y para comer nos apañaremos.

Ahora, además de tu gata, tienes una compañera para escuchar a Javier Vargas -se lo debes- cada noche. Eres feliz.

6 comentarios:

  1. Ya me imaginaba que era un relato cuando nada más comenzarlo haces una referencia a la Vargas Blues Band, uno de los grupos más deplorables del planeta. No me puedo creer que tengas tan mal gusto para oír a ese mequetrefe de Javier Vargas. Por lo menos, veo que poco a poco vas recuperando la inspiración. Un saludo.

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  2. Pues sí, Javier Vargas me gusta, quizás influído por dos conciertos apoteósicos que ví al principio de su carrera. EN estudio pierden, a mí no me parecen deplorables ni mucho menos, pero respeto tu opinión. La inspiración a ún no ha vuelto, sólo asoma la patita. Un saludo!!!

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  3. Por esto, cuando por motivos academicos y demas ando desconectado, lo primero que hago es leer tu blog, eres genial Mario, una persona digna de admiración.

    Little es respetable tu opinión, pero por favor, por qué es deplorable?. Desde mi punto de vista, Javier es uno de los mejores bluesmans que tenemos en nuestras tierras, a veces peca demasiado de latineos, pero sus directos son acojonantes, flamenco blues es una obra de arte. No sólo se trata de un gran músico, que hace riffs y solos acojonantes, se trata de un músico que con su herramienta te transmite lo que siente, lo que por sus dedos va fluyendo, por eso es tan bueno, y por eso es tan preciado al otro lado del charco.

    Un abrazo

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  4. Bienvenido, Miguel Ángel!!! Te agradezco infinitamente los elogios, pero lo de digno de admiración me lo tienes que explicar...

    Me sumo a las alabanzas, especialmente que en directo es acojonante. Mi favorito es Bluestrology.

    UN ABRAZO!!!

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  5. Te lo explico rapidamente: en los tiempos que corren la solidaridad para con la sociedad, en gran parte brilla por su ausencia. Pocas personas que más o menos tienen una vida más favorables, se paran poco a reflexionar, a hacer autocrítica, y ayudar como pueden a los más necesitados. No es sólo apuntarse a bancos de alimentos, realizar labores sociales en comedores, o de más actividades.. si no el hecho de arrimar el hombro, ayudar y ser consciente que existe gente que necesita y agracede tu ayuda.

    Como sabes yo soy músico, o pretendo serlo jajaja, estudio música y sinceramente, cuando alguien necesita mi ayuda se la presto sin pedir nada a cambio, cuando se que hay alguién que necesita o quiere aprender lo poco que sé (uno no deja de aprender) y su economía no se lo permite, le tiendo la mano como otros lo han hecho por mi y por gente que como yo no ha vivido una economía estable.

    Por este tipo de cosas, y muchas otras que ya te dicho en repetidas ocasiones, eres digno de admiración. Quizás sea muy filosófico o directamente "cursi", pero lo que nos hace más humanos son estas cosas, "hoy por ti mañana quizás sea por mi" del mañana nunca sabemos nada preciso. REFRAN ADAPTADO POR MI JAJAJAJA.

    Un abrazo!

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  6. Yo es que no veo ningún merito en ayudar a los que tienen menos que tú, es un deber. Si en estos tiempos no se despierta la solidaridad de los pudientes, ellos sabrán qué hacen con su alma. Yo soy mileurista y me sobra un poco de dinero Y al ser pensionista tengo todo el tiempo delmundo. ¿A quién mejor dedicarlo que a los más cercanos?

    Un abrazo!!!

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