viernes, 15 de febrero de 2013

Lees un libro, escuchas música, ves un DVD...Sucedáneos. Lo que de verdad anhelas es tener a tu lado un cuerpo y un alma que te amara las 24 horas del día. Estás dispuesto a matar o morir por ello
La vacuidad de tu corazón es tan enorme como la presa de Assuan. Cuando nadie te ve; cuando -como casi siempre- nadie te ve, lloras amargura y vomitas sangre infértil. Ni ganas de quedar con tus amigos tienes, sólo te recuerdan más el tangible vacío en el que vives. Lustros de soledad te han hecho adquirir cultura, sí, pero es un bien inútil. Trocarías toda ella por una viscera amada y amante. Los fantasmas se han ido a charlar de sus poetas, ni siquiera ellos soportan tu pesadumbre infernal.

1 comentario:

  1. Mario, tranquilizaté, por favor. No sigas dándole vueltas a lo mismo.

    M.A.

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